Cuando llegamos, los padres de Aisha se acercan a ella con cara de enfado.
-¿Dónde se supone que estábais?
-Dejadme en paz de una vez.¡Estoy harta de vosotros!
Aisha sale corriendo hacia su cuarto.
-Bueno, debo ir con mi madre.
Voy a mi habitación del segundo piso. Allí no está mi madre, así que como la fiesta empieza dentro de 20 minutos, decido arreglarme lo mejor que puedo con tan poco tiempo.
Cuando termino de arreglarme, me miro en el espejo. Me he puesto unos pantalones cortos y blancos, una camiseta gris, una chaqueta blanca y de manga corta, y unos tacones de color negro.
Sonrío melancólicamente cuando pienso en que esto le hubiera gustado a Sean.
-Bueno, al menos me podrá ver por televisión.
De pronto, entra mamá en la habitación. Lleva un vestido de color azul que le llega por la rodilla.
-Estás muy guapa, mamá.
-Gracias hija. Te diría que tú también estás muy guapa esta noche, pero tú estás guapa siempre.
-¡Qué tonta eres! Anda, vamos a esa estúpida fiesta.
Bajamos al salón de la casa. Allí solo está Aisha con su padre.
Aisha lleva unos pantalones largos de color beis, y una camisa de color blanco. Se ha arreglado el pelo, y va tan maquillada como yo, a pesar de que tiene un año más.
Poco a poco, empieza a venir la gente. Las primeras en venir son Dánae y sus hermanas, Isaura y Selene.
-Dánae, ¡estás preciosa!
-Tú también, tontita.
Isaura, la mayor, es la siguiente en saludarme. De pequeña siempre pensé que ella era la más guapa, aunque ahora que las veo bien, pienso que lo es Dánae.
Nunca tuve demasiada relación con Selene, pero me gustaría ser amiga suya, aunque después de lo que le hice a Dánae, no creo que le caiga mucho mejor.
Más tarde, empiezan a venir los conocidos y amigos del alcalde y su mujer, y nos los presentan a todos.
Unos minutos después ya han llegado todos los invitados y la fiesta ya ha empezado, así que me siento en un rincón por puro aburrimiento.
Aisha ha pasado de mí en cuanto han llegado sus amigos, aunque creo que en realidad he sido yo la que he pasado de ellos.
Cuando ya llevo 10 minutos allí sentada y estoy a punto se subir a mi cuarto a hacer cualquier otra cosa mejor, un chico monísmo se acerca a mí.
-Hola, me resultas familiar.
-Puede. Tú también me resultas familiar.
-Déjame adivinar...-el chico sigue haciendo como que no me conoce.-¡Ya sé! Eres la pequeña Sinsajo, ¿me equivoco?
Tiene una sonrisa preciosa, una mezcla de picardía y amabilidad.
-No te equivocas. Me alegro de volver a verte Drew.
Me levanto y le doy un abrazo. Sienta bien ver a alguien a quien le debes tanto en un lugar en donde no conoces a nadie.
-¿Cómo estás, pequeña Sinsajo?
-Todavía siento algo de miedo de vez en cuando, pero tengo la impresión de que se me va a quitar.
-¿Sí?¿Y eso por qué?
-Porque ahora te tengo a ti para protegerme.
Le noto vacilar. De pronto, me siento como si fuera una estatua, aunque mi corazón lata desbocado. Porque sé lo que pasará ahora. Y porque sé que no me importará que pase.

Ya me había besado antes con un chico, aunque ese chico fuera mi mejor amigo, pero ese beso fue diferente.
Los besos de Sean eran dulces y tiernos, mientras que los de Drew (o por lo menos este) eran apasionados y románticos.
Cuando me deja de besar, siento hambre. Pero no ese tipo de hambre, sino un hambre más poderoso que yo misma y que me pide más.
Por eso no me arrepiento cuando esta vez soy yo la que lo besa, y compruebo que sus besos me gustan más que los de Sean.
Me separo de él y le miro a los ojos. Me gustan sus preciosos ojos grises. M recuerdan a los de mamá y a los de Raily. De pronto, recuerdo que mamá me dijo que su amigo Gale tenía los ojos grises como ella. ¿Otra coincidencia?
-Drew, ¿Me dirás la verdad si te pregunto algo?
-Sí, te lo prometo.
Dudo mucho de si decírselo o no, pero lo dejo pasar y le digo otra cosa.
-Te quiero.
Sonríe y me mira con la mirada más hermosa que he visto nunca.
-Yo también te quiero.
Me río y le arrastro a la pista de baile.
Nunca he bailado de verdad con un chico, solo había bailado con mi padre, y era cuando tenía 5 años y ponía mis pies sobre los suyos.
Pero me gusta bailar con él. Me siento segura cuando me envuelve con sus brazos. Es como si no me quisiera dejar escapar nunca.
Pero una voz que me encanta nos interrumpe cuando estoy a punto de besar a Drew otra vez.
-Catnip, mira quién ha venido. Lleva en la fiesta 10 minutos.
Es Dánae, y quién está a su lado es...Sean. Su cara me lo dice todo.
En el fondo Dánae no ha cambiado. Sigue siendo igual de malvada, por eso ha hecho que Sean lo haya visto todo. Que me haya visto besando a Drew. Y no creo que me perdone.